Cómo funciona el factoraje financiero
El factoraje no es un crédito. Es la venta de tus cuentas por cobrar, y eso cambia quién se evalúa.
En el factoraje financiero cedes tus facturas por cobrar a una institución, que te adelanta su valor con un descuento y cobra al vencimiento. No te presta dinero contra tu balance: compra un derecho de cobro que ya ganaste.
Esa diferencia tiene una consecuencia práctica muy grande: lo que más se evalúa no es tu empresa, es quién te debe.
El proceso, paso a paso
- Facturas. Entregas los CFDI de ventas ya realizadas a clientes con crédito abierto.
- Análisis del deudor. La institución evalúa a tus clientes: quiénes son, cómo pagan, su historial. Este es el análisis principal.
- Línea y aforo. Se define un monto máximo y qué porcentaje de cada factura se adelanta. El resto, el aforo, se retiene como colchón y se libera al cobro.
- Cesión. Se formaliza la cesión de los derechos de cobro.
- Anticipo. Recibes el monto menos el descuento y las comisiones.
- Cobro. Al vencimiento, tu cliente paga. Se libera el aforo.
Con recurso y sin recurso
Es la decisión más importante del factoraje y la que más veces se firma sin entender.
Con recurso. Si tu cliente no paga, tú respondes. Es más barato porque la institución conserva el respaldo de tu empresa. La mayoría del factoraje a PyMEs en México es de este tipo.
Sin recurso. La institución asume el riesgo de que el cliente no pague. Es más caro y requiere clientes de muy buena calidad crediticia, porque el riesgo que se compra es el de ellos.
Antes de firmar, pregunta cuál de los dos estás contratando. La diferencia no se nota hasta que un cliente se atrasa, y entonces se nota mucho.
Notificado o no notificado
Notificado. Tu cliente se entera de la cesión y paga directamente a la institución. Es lo estándar.
No notificado. Tu cliente te sigue pagando a ti y tú transfieres. Preserva la relación comercial pero es menos común y más caro, porque la institución depende de que tú traslades el pago.
Si te preocupa cómo lo lea un cliente importante, es una conversación que hay que tener antes y no después.
Qué cuesta
Tres componentes, y conviene pedirlos desglosados:
- Tasa de descuento, aplicada sobre el monto y los días por cobrar. Es el componente principal.
- Comisión por operación, fija o porcentual, por factura o por disposición.
- Aforo retenido, que no es un costo pero sí afecta tu flujo: es dinero tuyo que llega después.
El costo efectivo depende mucho del plazo. Una tasa que parece alta sobre una factura a 30 días puede ser razonable; la misma sobre una a 120 días es otra cosa. Pide siempre el costo total en pesos de la operación concreta, no solo el porcentaje.
Qué se necesita
- Facturas de ventas ya realizadas y entregadas, con CFDI.
- Clientes empresariales con crédito abierto y buen comportamiento de pago.
- Documentación de tu empresa, más ligera que para un crédito: el expediente base.
- Que no hayas cedido ya esas mismas facturas en otra operación.
Lo que normalmente no se necesita: dos ejercicios de antigüedad, garantía inmobiliaria, ni estados financieros auditados. Por eso el factoraje suele ser la primera puerta que se abre para una empresa joven con buenos clientes.
Cuándo conviene más que una línea de crédito
Conviene el factoraje cuando tu problema es el desfase entre cobrar y pagar, cuando vendes a plazo a clientes sólidos, cuando creciste y el capital de trabajo no alcanza, o cuando no calificas todavía para crédito tradicional. También cuando quieres financiarte sin ocupar tu línea de crédito bancaria, que queda libre para otra cosa.
Conviene una línea de crédito cuando necesitas recursos antes de vender —comprar inventario, nómina de temporada—, cuando tus ventas son de contado, o cuando el plazo que necesitas es mayor al de tus cuentas por cobrar.
Muchas empresas acaban usando las dos: factoraje para el ciclo de cobro y crédito para lo demás. No compiten.
Lo que hay que revisar antes de firmar
Con recurso o sin recurso. El porcentaje de aforo y cuándo se libera. Si hay monto mínimo por operación. Qué pasa si un cliente se atrasa y desde qué día. Si la línea es revolvente o se agota. Y si existe exclusividad, es decir, si te obliga a cederle todas tus facturas.
Información general sobre el factoraje financiero en México, figura regulada por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito. Las condiciones concretas varían por institución y por operación. No es asesoría para un caso particular.
