Arrendamiento puro o financiero: cómo se decide
La diferencia no es de tasa. Es de propiedad y de registro contable, y cada una pesa distinto según el activo.
Las dos figuras financian el mismo activo y suelen tener costos parecidos. Lo que cambia es de quién es el bien y cómo aparece en tu balance. Elegir mal no es caro en intereses; es caro en balance.
Las dos figuras, en una frase cada una
Arrendamiento puro. Pagas una renta por usar el activo. El bien es de la arrendadora. Al terminar el plazo lo devuelves, renuevas, o lo compras a valor de mercado si así se pactó.
Arrendamiento financiero. Funciona como un crédito para adquirir el activo. El bien se registra en tu contabilidad y al final del plazo lo adquieres mediante una opción de compra, normalmente por un valor simbólico.
Comparación
| Concepto | Arrendamiento puro | Arrendamiento financiero |
|---|---|---|
| Propiedad del bien | De la arrendadora | Tuya al ejercer la opción de compra |
| Registro en tu balance | No se registra el activo | Se registra el activo y el pasivo |
| Efecto en tus razones financieras | Mejora apalancamiento aparente | Aumenta activo y pasivo |
| Enganche | Normalmente no | Puede requerirse |
| Al final del plazo | Devuelves, renuevas o compras a valor de mercado | El bien es tuyo |
| Para qué suele convenir | Activos que se vuelven obsoletos | Activos que conservan valor y vas a conservar |
Sale-leaseback: la tercera figura
Vendes a la arrendadora un activo que ya es tuyo y lo arriendas de regreso. Sigues usándolo igual, y recibes el valor del activo en efectivo.
Sirve para convertir un activo fijo en liquidez sin interrumpir la operación: monetizar maquinaria o inmuebles para capital de trabajo, para sustituir un pasivo caro o para financiar una expansión. Es una de las pocas estructuras que genera liquidez sin tomar deuda nueva en el sentido tradicional, y suele pasarse por alto.
Cómo decidir, en la práctica
Tres preguntas resuelven la mayoría de los casos.
¿Vas a querer el activo al final? Si sí, financiero. Si no, o si no estás seguro, puro.
¿El activo se vuelve obsoleto? Equipo de cómputo, telefonía, vehículos de uso intensivo: puro, para poder renovar sin quedarte con fierro viejo. Maquinaria que dura quince años: financiero.
¿Necesitas el balance limpio? Si estás por pedir crédito o tienes compromisos con razones financieras pactadas, el puro no te suma pasivo. Es una ventaja real y temporal; el compromiso de pago existe igual.
Si lo que necesitas no es el activo sino liquidez contra lo que ya vendiste, la figura es otra: factoraje.
